Cuando ustedes leen o escuchan la frase GOBERNAR PARA EL PUEBLO ¿qué entienden? ¿Quién es el pueblo? Parecería... http://t.co/IbcsqxgzGj
— Cynthia L. Resnizky (@CindyenIsrael) June 29, 2013
FACENOTEANDO
El blog mostrará las distintas notas de opinión, reflexiones y cuentos breves que voy escribiendo o subiendo a Facebook.
29 jun 2013
22 may 2013
UNA NOCHE MUY ESPECIAL
7/05/2012
Podría contarles todos los avatares que tuve para llegar a la noche de anoche, pero además de que esta nota se haría muy larga, perdería el sentido por la que fue pensada. Prefiero entonces tratar de ser lo más breve posible e ir al grano y decirles simple y llanamente:
Y que haya sido maravillosa no se debió sólo al excelente trabajo de los D.J. ni a lo hermoso y acogedor del salón, ni siquiera al estupendo servicio y la calidad y riquísimo sabor de la comida, que todo eso resultó tal y como lo describo. Si no, y sin lugar a dudas, al amor que se respiraba en el ambiente. Porque es así como mi familia y yo nos sentimos anoche: AMADOS. Amados por mi suegra y mi cuñada que se vinieron desde Argentina para vivir este día con nosotros y no sólo aguantaron mis nervios previos si no que trataron de ayudarme a tranquilizarme y se hicieron cargo de la casa y la comida los días anteriores que yo estuve ocupada con los preparativos y ajustes de detalles, además de ser de las que más bailaron y colaboraron para que la fiesta estuviera divertida. Amados por mi tía Mirta y mi primo Mariano que se vinieron desde la ciudad de Jedera para no perderse detalle y estar con nosotros. Amados por nuestro amigo Darío que se vino desde Tel Aviv y se quedó hasta cerca del final a pesar de tener tanto viaje y tener que levantarse temprano hoy a la mañana. Amados por el rabino Israel (Tedi) Horovitz que fue de los últimos en irse y demostró un conocimiento y comprensión de nuestro hijo durante su preparación para el Bar Mitzvá que nos llenó de emoción. Amados por su esposa Raquel que se ocupo de todo en el servicio religioso para sacarnos preocupaciones de encima y participó activamente y con alegría de la fiesta. Amados por mi cuñado Guille que hizo de fotógrafo para que yo pudiera disfrutar de la fiesta de mi hijo a pesar de que debía irse directo de la fiesta a trabajar. Amados por mi amiga Diana que me ayudó a reconstruirme parte del peinado que se me había deshecho con el baile y que disfrutó del mismo en todo momento junto a nosotros. Amados por su esposo José que ayudó con las fotos para que mi cuñado también pudiera salir en ellas y organizó junto a su peque Lilaj el trencito que nos hizo recorrer todo el salón y que a pesar de levantarse hoy a las 5 de la mañana también estuvo entre los últimos en irse. Amados por mis tres princesas: Yani, Maia y Lilaj que aportaron diversión, abrazos y mucho apoyo. Amados por los papás de mi amiga Diana que disfrutaron de la fiesta como si se tratara de un nieto propio. Amados por nuestra amiga Ana que hizo bailar hasta a los más quedados y no se perdió un baile. Amados por nuestro amigo Omar que nos socorrió con el sonido cuando lo necesitamos y también nos demostró todo su cariño y apoyo igual que Ana. Amados por Eduardo que se vino desde Kiriat Iam solo y estuvo con nosotros en un momento tan importante. Amados por mi hermana que nos sacó las papas del fuego un par de días antes de la fiesta cuando yo estaba por desesperar. Amados por mis sobrinos Uri, Dami y Tomer que con sus abrazos y presencia llenaron nuestras almas de calidez y felicidad. Amados por mi papá que no se perdió un baile y que estuvo con nosotros casi toda la fiesta. Amados por Clarita y Alice que no se perdieron un baile y trasmitieron su alegría. Y amados por los amigos de mi hijo que brindaron con él y estuvieron acompañándolo durante toda la fiesta. A TODOS, TODOS, TODOS...... MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!!!! Por hacer de la noche de anoche un día tan especial, lleno de amor y felicidad ¡¡¡LOS QUEREMOS!!!
Podría contarles todos los avatares que tuve para llegar a la noche de anoche, pero además de que esta nota se haría muy larga, perdería el sentido por la que fue pensada. Prefiero entonces tratar de ser lo más breve posible e ir al grano y decirles simple y llanamente:
FUE MARAVILLOSA!!!!!!!!!!!!!
Y que haya sido maravillosa no se debió sólo al excelente trabajo de los D.J. ni a lo hermoso y acogedor del salón, ni siquiera al estupendo servicio y la calidad y riquísimo sabor de la comida, que todo eso resultó tal y como lo describo. Si no, y sin lugar a dudas, al amor que se respiraba en el ambiente. Porque es así como mi familia y yo nos sentimos anoche: AMADOS. Amados por mi suegra y mi cuñada que se vinieron desde Argentina para vivir este día con nosotros y no sólo aguantaron mis nervios previos si no que trataron de ayudarme a tranquilizarme y se hicieron cargo de la casa y la comida los días anteriores que yo estuve ocupada con los preparativos y ajustes de detalles, además de ser de las que más bailaron y colaboraron para que la fiesta estuviera divertida. Amados por mi tía Mirta y mi primo Mariano que se vinieron desde la ciudad de Jedera para no perderse detalle y estar con nosotros. Amados por nuestro amigo Darío que se vino desde Tel Aviv y se quedó hasta cerca del final a pesar de tener tanto viaje y tener que levantarse temprano hoy a la mañana. Amados por el rabino Israel (Tedi) Horovitz que fue de los últimos en irse y demostró un conocimiento y comprensión de nuestro hijo durante su preparación para el Bar Mitzvá que nos llenó de emoción. Amados por su esposa Raquel que se ocupo de todo en el servicio religioso para sacarnos preocupaciones de encima y participó activamente y con alegría de la fiesta. Amados por mi cuñado Guille que hizo de fotógrafo para que yo pudiera disfrutar de la fiesta de mi hijo a pesar de que debía irse directo de la fiesta a trabajar. Amados por mi amiga Diana que me ayudó a reconstruirme parte del peinado que se me había deshecho con el baile y que disfrutó del mismo en todo momento junto a nosotros. Amados por su esposo José que ayudó con las fotos para que mi cuñado también pudiera salir en ellas y organizó junto a su peque Lilaj el trencito que nos hizo recorrer todo el salón y que a pesar de levantarse hoy a las 5 de la mañana también estuvo entre los últimos en irse. Amados por mis tres princesas: Yani, Maia y Lilaj que aportaron diversión, abrazos y mucho apoyo. Amados por los papás de mi amiga Diana que disfrutaron de la fiesta como si se tratara de un nieto propio. Amados por nuestra amiga Ana que hizo bailar hasta a los más quedados y no se perdió un baile. Amados por nuestro amigo Omar que nos socorrió con el sonido cuando lo necesitamos y también nos demostró todo su cariño y apoyo igual que Ana. Amados por Eduardo que se vino desde Kiriat Iam solo y estuvo con nosotros en un momento tan importante. Amados por mi hermana que nos sacó las papas del fuego un par de días antes de la fiesta cuando yo estaba por desesperar. Amados por mis sobrinos Uri, Dami y Tomer que con sus abrazos y presencia llenaron nuestras almas de calidez y felicidad. Amados por mi papá que no se perdió un baile y que estuvo con nosotros casi toda la fiesta. Amados por Clarita y Alice que no se perdieron un baile y trasmitieron su alegría. Y amados por los amigos de mi hijo que brindaron con él y estuvieron acompañándolo durante toda la fiesta. A TODOS, TODOS, TODOS...... MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!!!! Por hacer de la noche de anoche un día tan especial, lleno de amor y felicidad ¡¡¡LOS QUEREMOS!!!
LOCURA JAIFENSE
Los nacidos en la parte de Jaifa entre la mitad y la parte
baja de la ciudad no toman café ni hacen pis. Por ese motivo la ciudad
no está adaptada para quienes traen tales costumbres muy arraigadas de
ciudades tan distintas como Buenos Aires y Naharía, quienes cuando
deben pasar allí mucho tiempo deben llevar consigo un inodoro portatil y
un termo con café. Esta curiosidad de los jaifenses medios y bajos me
ha sumido en profundas reflexiones y me ha puesto a investigar. Sin
embargo no fue hasta hoy, que debí acompañar a mi marido a un examen
médico que logré llegar a una conclusión: la atmósfera en esa sección de
Jaifa está envenenada o con algún enrarecimiento difícil de notar sin
estudiarla científicamente. Eso es lo único que puede explicar un signo
clarísimo de locura del que fui testigo hoy mismo. En el tren, justo
antes de entrar a la estación Jaifa Mercaz Hashmoná, hacen parar a todos
los pasajeros para retirar los asientos. Quienes viajan en el tramo
que va desde allí a Naharía deben hacerlo parados o sentados en el
piso. Por ello, quienes toman el tren en dicha estación suelen
expresar: en esta estación el tren suele venir sin asientos.
CRÓNICA DE UNA EMIGRACIÓN NO ANUNCIADA
-CAPÍTULO 6-
VIAJAR ES UN PLACER
Para un inmigrante recién llegado, sin ninguna duda. Las comparaciones son inevitables y cuando vemos que los trenes tienen asientos tapizados que hacen juego con la alfombra, mesitas en cada grupo de cuatro asientos con huequito para apoyar el vaso, bolsa de basura y que además están enteros y los baños tienen siempre papel higiénico, es inevitable maravillarse. Y cuando siendo porteños vemos que la gente viaja sentada en los autobuses y que las pocas veces que hay alguien parado es por decisión propia o en todo caso son unos pocos, nuestra admiración aumenta. Si encima le sumamos lo que conté en otro capítulo sobre los taxis colectivos y su manera confiada de pagarlos y que los transportes en general cumplen su horario y cuando no te avisan por altoparlantes, pues es inevitable sentirse como en el paraíso.
Claro, la perfección absoluta no existe, y pedirla sería desubicado e injusto, porque nosotros mismos no somos perfectos. Generalmente esa imperfección visible no está relacionada con las compañías de transporte, si no con la misma personalidad de árabes e israelíes que viajan y conducen esos medios de transporte (la mayoría de los conductores de los taxis colecivos son árabes). Lo que más suele molestar es que hay gente que parece creer que sus bolsos, bolsas y carteras están agotados y necesitan sentarse para descansar. Es muy fastidioso verse en la necesidad de pedirles que lo saquen. En general lo hacen sin la menor protesta, pero una se siente incómoda teniendo que hacerlo. Eso de todos modos no es lo peor. Lo que es más insoportable son las personas que sabiendo que todos los autobuses tienen portaequipajes y que pueden pedirle al chofer que lo abra para guardar sus equipajes, viajan con bolsos enormes, valijas o ambos a la vez que colocan en el medio del pasillo. Más de una vez lamenté no tener alas o por lo menos no haber practicado salto en alto. Ya que mis piernas son cortas para sortear tanto bulto, al menos podría haber saltado en alto para sobrepasarlo. En el tren hay también lugar para el equipaje, pero es asombroso la cantidad de gente que lo olvida. Las madres suben con el cochecito con el bebé adentro. A nadie se le ocurre alzar a su hijo y plegar el aparato que ocupa el lugar de una persona. En los autobuses eso no suele ocasionar un problema, porque hay un espacio para eso y sillas de ruedas donde suelen ubicarse, pero el tren suele ir repleto, aveces no hay donde sentarse, sobre todo los sabados a la noche cuando retorna el servicio y eso es francamente insoportable. Fuera de eso, cabe aclarar que la gente aquí muchas veces se pelea por muchas cosas, pero nunca vi una discusión por un quítame de allí ese bolso o por interferir el camino, en ese sentido todos poseen una gran comprensión.
Cabe contar también, que en general todas las estaciones están bien cuidadas y limpias, que los empleados suelen ser solícitos ante el pedido de información y que podemos consultar por Internet los horarios de trenes y autobuses. que en ambos casos se ha pensado en los discaspacitados, que para bajar y subir a los andenes hay ascensores y rampa para subir a ambos medios de transporte.
Y sí, pese a los personajes que nos podemos llegar a encontrar, a los choferes que gritan por cualquier cosa y a esas molestias mencionadas, viajar en Israel sigue siendo un placer.
25 abr 2013
MI BOBE
Escrita y publicada el 08 de noviembre del 2011
Mi bobe era la más hermosa de todas las bobes. Aún en edad avanzada se podía ver lo bella que había sido en su juventud. Me contó muchas veces y sus hermanas lo han confirmado, la cantidad de pretendientes que tenía. En una ocasión en la que fuimos al cementerio, no recuerdo porque motivo, mi bobe señalaba diversas tumbas mientras decía: aquel fue pretendiente mío, ese otro también fue pretendiente mío, y así señaló varias. Aún siendo una mujer mayor era una rompecorazones. De hecho contando a mi zeide (al que no conocí) se casó cuatro veces y tuvo un novio.
Mi bobe recitaba romances de memoria y mientras lo hacía se le caían las lágrimas y, aunque a mí me encantaba escucharla, siempre le preguntaba por qué seguía recitando si la hacía llorar. Pero ella seguía recitando y aunque a mí no me gustaba verla llorar, disfrutaba escuchándola.
Mi bobe me contó montones de veces las mismas anécdotas de su niñez y juventud, y yo la escuchaba todas las veces porque cada vez que lo hacía sentía que me descubría un mundo nuevo y distinto donde había lecheros y camiones de hielo. Porque mi bobe nació a comienzos del siglo pasado y llegó a conocer éste.
Mi bobe supo adaptarse a los tiempos y debió aprender que no necesitaba cambiar de tema al aparecer sus nietos y que podía hablar con ellos de sexualidad. Llegó a compartir el miedo que tenía antes de casarse respecto al tema y tuvo que entender que las cosas habían cambiado y ya no eran como en su época.
Mi bobe hacía los knishes más ricos del mundo y preparaba el Hering más delicioso que haya probado jamás. Hubo un tiempo en el que fui a la escuela cerca de su casa, ella me iba a buscar y me llevaba a la suya donde siempre tenía un Hering preparado para mi merienda y yo lo disfrutaba.
Mi bobe sabía hacer comidas ricas, sustanciosas y dietéticas. Viví dos meses con ella y en ese tiempo me puse a dieta. Mi bobe no sólo me apoyó y me alentó, si no que me cocinaba comidas que me ayudaran a bajar de peso y disfrutara. Fue la vez que menos me costó hacer dieta.
Mi bobe tenía un montón de objetos maravillosos y rompibles. Sufría por el miedo de que le rompiéramos algo y es que mi bobe tenía muchas cosas frágiles pero a la vez llamativas e interesantes y en nuestra infancia (hablo por mis primos, hermana y por mí) nos costaba mucho no tocarlos.
Podría escribir un libro hablando de mi bobe, lo mucho que la quería, el miedo que tuve cuando me vine a Israel de no poder volver a verla nunca más ni volver a abrazarla, lo maravillosa que era para mí, el mucho amor que recibí de ella y el dolor que siento porque el miedo se cumplió ayer, cuando se fue para siempre dejándome con este dolor de no haber podido cumplir mi ilusión de ir a verla antes de que muriera. Hoy lloré todo el día por ella, y en medio de las lágrimas a veces se asomaba una sonrisa cuando recordaba algunas de las tantas cosas que disfruté a su lado. Mi bobe murió ayer, pero mi amor por ella no y su recuerdo va a estar siempre conmigo. Esta nota es un homenaje a su memoria y una forma de que muchos sepan que existió una mujer maravillosa, a la que amé mucho y que valía más que el oro llamada Rosita Fleiderman.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



